Su tamaño se mide entre 25 y 30 cm de longitud y pesa aproximadamente 109 – 137 g.
La morfología del Loris Arcoiris es fiel a su nombre, su cuerpo es una sinfonía de colores, aunque el verde lleva la voz cantante. Tiene un plumaje multicolor con cabeza azul, collar amarillo, pecho rojo con bandas azules y partes superiores verdes. Su cuerpo es robusto y la cola, puntiaguda. En cuanto al pico, en los ejemplares jóvenes es marrón oscuro, mientras que en los adultos se vuelve anaranjado o rojo.
Se diferencian por el color del iris, el de los machos es rojo intenso, mientras que, el de las hembras, es naranja.
Posee una lengua en forma de pincel adaptada para absorber néctar y polen.
Durante el vuelo despliega las alas, de tonos brillantes y llamativos, al tiempo que emite chillidos; cuando se alimenta, en cambio, es silencioso y discreto.
Se distribuye ampliamente por Nueva Guinea, Indonesia, Timor, Vanuatu, las Islas Salomón y la costa oriental de Australia, incluyendo Tasmania . Es común en bosques tropicales, manglares, zonas urbanas arboladas y plantaciones. Su adaptabilidad le ha permitido establecer poblaciones en áreas donde ha sido introducido, como Nueva Zelanda y Hong Kong.Se reconocen varias subespecies, como T. h. haematodus, T. h. massena y T. h. flavicans, diferenciadas por variaciones en el plumaje y distribución geográfica.
En cuanto a su alimentación, es principalmente nectarívoro y frugívoro, consume néctar, polen, frutas, flores y ocasionalmente insectos y semillas. Es decir, alimentos blandos con alto aporte de proteínas y vitaminas. Su adaptación a este tipo de alimentación se puede ver en la forma de la lengua, una suerte de escobilla preparada para libar el néctar de las flores. Usa el pico para aplastar la pulpa de la fruta y extraer jugo y semillas.
Para vivir, prefieren selvas lluviosas, matorrales costeros, bosques abiertos y áreas urbanas con abundante vegetación. Son altamente sociables, viven en parejas o bandadas de hasta 20 individuos.
Cuando llega al momento de la reproducción, machos y hembras se afanan en preparar el nido: bien en huecos de madera podrida, bien en ramas extremas de eucaliptos. Su reproducción consta de anidar en cavidades de árboles, poniendo generalmente dos huevos blancos que incuban durante 23 a 26 días.
En cautiverio son como cualquier otra ave; necesitan amor para que vayan tomando confianza y se vuelven muy amorosos y apegados con las personas.
Por ser un ave muy cariñosa y juguetona, requiere que le dediquemos más tiempo, por lo que no es idónea para personas con poco tiempo libre, por esto mismo, también se recomienda que se encuentren en jaulas o espacios amplios, acompañados de juguetes que puedan usar, sobre todo los que hagan ruido o les permitan trepar o picotear.
Sin embargo, no son tan amigables con otros tipos de loros, ya que poseen un carácter territorial, pudiendo ser agresivos con ellos.
Otro dato curioso es que es un loro fanático del baño, por lo que sería ideal adaptar un recipiente como su bañera.