7 planes este fin de semana en Alicante para disfrutar en familia, en pareja o con amigos
¿Buscando planes para este fin de semana en Alicante? Tanto si eres de aquí como si vienes de visita, la provincia ofrece un sinfín de actividades para desconectar, disfrutar del buen tiempo y vivir experiencias diferentes. Desde rutas junto al mar hasta parques con animales, pasando por propuestas para los más pequeños, la oferta es tan amplia como variada.
A continuación, te compartimos 7 ideas para disfrutar al máximo del fin de semana en Alicante, con propuestas al aire libre, escapadas tranquilas y alguna experiencia que, te lo aseguramos, recordarás mucho tiempo.
1. Visitar Mundomar, un plan redondo para pasar el día en familia
Cuando se trata de disfrutar con los más pequeños, encontrar un plan que entusiasme tanto a niños como a adultos no siempre es fácil. Pero en esto, Mundomar acierta de lleno. Este parque de animales marinos y exóticos ubicado en Benidorm ofrece una experiencia que va más allá del entretenimiento: combina contacto con la naturaleza, educación ambiental y momentos que se quedan grabados en la memoria.
Lo que más suele impactar es la cercanía con los animales. Delfines, leones marinos, suricatas, flamencos, lémures… Cada especie vive en un entorno cuidado y adaptado, y muchas forman parte de espectáculos diarios que mezclan diversión con respeto. Además, para quienes buscan algo más especial, hay experiencias VIP que permiten interactuar directamente con algunos animales, como el Encuentro con Delfines o el Baño con Leones Marinos.
Todo el parque está pensado para recorrerlo cómodamente en una jornada completa: zonas con sombra, restaurantes, espacios para descansar y muchas oportunidades para aprender y sorprenderse. Es, sin duda, uno de los planes con niños más recomendables en Alicante y una alternativa perfecta para quienes buscan algo distinto este finde.

2. Paseo al atardecer por el Cabo de las Huertas
El Cabo de las Huertas es uno de esos rincones que muchos alicantinos conocen, pero pocos visitan con la frecuencia que merece. Su paisaje de calas rocosas, aguas transparentes y aroma a salitre invita a parar el ritmo y simplemente disfrutar.
Dar un paseo al atardecer por esta zona —entre la Playa de San Juan y la Albufereta— es un auténtico regalo. Puedes recorrer el sendero costero, hacer pequeñas paradas en las calas, o incluso sentarte a ver cómo el sol se va escondiendo detrás del castillo. Es un plan sencillo pero con ese punto mágico que tienen los lugares que aún conservan su esencia natural. Ideal para desconectar, pensar, charlar o simplemente estar.
3. Ruta hasta el Faro del Albir, naturaleza con vistas
A poco más de 30 minutos en coche desde Alicante, el Parque Natural de la Serra Gelada ofrece una de las rutas más accesibles y agradables de la zona: el camino que lleva al Faro del Albir. El recorrido, de unos 5 kilómetros ida y vuelta, está completamente asfaltado y tiene un desnivel muy suave, por lo que es apto para hacer en familia o incluso con carrito de bebé.
A lo largo del camino te acompañan acantilados, miradores y paneles informativos sobre la flora, la fauna y la historia del entorno. Y al llegar al faro, el Mediterráneo se abre ante ti en una panorámica espectacular. A veces incluso se pueden ver aves marinas planeando cerca de los cortados, o el reflejo de algún banco de peces en la superficie.
Es un plan que une actividad física, paisaje y relax, sin necesidad de ser un experto senderista.
4. Picnic en El Palmeral, un oasis dentro de la ciudad
A veces no hace falta irse lejos para disfrutar de un buen plan de fin de semana. El Parque El Palmeral, al sur de Alicante ciudad, es un espacio verde perfecto para pasar unas horas en familia o con amigos sin salir del entorno urbano.
Tiene de todo: grandes zonas ajardinadas, canales con barquitas, columpios para distintas edades y rincones con sombra ideales para improvisar un picnic. Es habitual ver a familias con mantas y neveras, a parejas leyendo bajo las palmeras o a grupos de amigos jugando a las cartas. Además, el sonido del agua y el rumor del viento entre los árboles lo convierten en un espacio especialmente relajante.
Si buscas un plan tranquilo, económico y con ambiente, El Palmeral cumple con nota.
5. Escapada a la Isla de Tabarca
Para los que sienten que un finde sin mar no es finde, Tabarca es una opción insuperable. Se puede llegar fácilmente en barco desde Santa Pola, Alicante o Torrevieja, y en menos de una hora estás pisando un pequeño islote con siglos de historia, calles de piedra y aguas turquesas.
Una vez allí, lo mejor es dejarse llevar: pasear por el núcleo antiguo, darte un baño en alguna cala, comer arroz o pescado fresco frente al mar o simplemente sentarte a contemplar el horizonte. La isla es pequeña, pero tiene ese ritmo lento que a veces tanto se necesita. No es de extrañar que muchos la consideren uno de los mejores planes para desconectar sin tener que planificar demasiado.
6. Subida al Castillo de Santa Bárbara, vistas con historia
El Castillo de Santa Bárbara no solo es uno de los iconos de la ciudad, sino también uno de los mejores lugares para pasar una mañana de sábado o domingo. Situado en lo alto del monte Benacantil, se puede subir a pie desde diferentes puntos de Alicante o bien acceder en ascensor desde la Playa del Postiguet.
Una vez arriba, la recompensa es doble: por un lado, las vistas de 360 grados que abarcan desde la sierra hasta el mar; por otro, la historia que respiran sus muros, torres y galerías. Además, suelen organizar exposiciones temporales y actividades culturales, por lo que siempre hay algún motivo nuevo para volver.
Es una opción estupenda para quienes buscan planes que combinen cultura, ejercicio suave y panorámicas de postal.
7. Tarde en Altea, uno de los pueblos más bonitos de la provincia
Terminamos con un clásico que nunca pasa de moda. Altea, con su casco antiguo de casas blancas, sus calles empedradas y sus vistas al Mediterráneo, es uno de esos lugares que enamoran en cada visita. Ideal para una escapada de domingo sin prisas.
Puedes perderte por sus callejuelas, visitar la cúpula azul de la iglesia, entrar en alguna galería de arte local o simplemente sentarte en una terraza a disfrutar de una copa de vino con vistas al mar. Y si te quedas a cenar, encontrarás tanto cocina tradicional como propuestas más creativas.
Altea es calma, belleza y autenticidad. Un cierre de finde perfecto.
Porque siempre hay algo nuevo que hacer en Alicante
Ya sea para desconectar del trabajo, compartir tiempo en familia o hacer algo distinto con amigos, Alicante tiene ese equilibrio perfecto entre variedad y accesibilidad. Planes relajados, escapadas culturales, actividades con niños o paseos frente al mar: no hace falta irse muy lejos para vivir algo especial.
Y si este fin de semana te apetece reconectar con la naturaleza, sorprender a los más pequeños o simplemente hacer algo distinto, recuerda que lugares como Mundomar están ahí para ofrecerte una experiencia que mezcla emoción, aprendizaje y contacto real con los animales. A veces, los mejores planes están más cerca de lo que creemos.
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